La Asociación Española de Arteterapeutas, ATE la define así:
“La Arteterapia es una profesión basada en las aplicaciones psicoterapéuticas del proceso artístico y en la importancia de la relación entre persona usuaria y arteterapeuta.
Utiliza esencialmente los medios propios de las artes visuales para promover cambios significativos y duraderos en las personas, potenciando su desarrollo y evolución como seres individuales y sociales.
La Arteterapia forma parte de una de las cuatro terapias expresivas también conocidas como terapias creativas: Arteterapia, Musicoterapia, Dramaterapia, Danza Movimiento Terapia (DMT)”
¿Pero cuáles son los rasgos clave de esta terapia? Aquí os desvelamos 5 de ellos:
- Para iniciar un proceso de arteterapia no es necesario saber sobre arte.
En arteterapia creemos que todos los seres humanos nacemos con un potencial creativo, que a veces parece irse apagando con los años, pero que siempre sigue latente en nosotros.
La creatividad nos sirve no solo para crear con materiales plásticos, sino para solventar nuestros problemas en el día a día y para sentirnos capaces de buscar nuevas maneras de ver la vida. El espacio de arteterapia es un espacio seguro que nos invita a jugar con los materiales, a retomar contacto con esa creatividad y a fomentar progresivamente nuestra confianza en nosotr@s mism@s a través del diálogo con los materiales y con la terapeuta.
- En arteterapia la terapeuta NO interpreta las obras del o la paciente
Contrariamente a lo que se puede pensar, en arteterapia, el arteterapeuta pone la atención en 3 elementos clave:
- La relación entre arteterapeuta y usuario
- El proceso creativo y las emociones que suscita
- El diálogo que se genera con el usuario al observar la obra, una vez finalizada
El arteterapeuta acompaña a la persona y a su obra y lo que ésta transmite, y se establece un diálogo en el que el objetivo es acompañar y ayudar a aclarar los pensamientos y emociones que la sesión ha suscitado.
- La arteterapia SOLO existe si hay un acompañamiento de un arteterapeuta
Basta con ir a una librería para encontrarse con diferentes libros que fomentan colorear mandalas o otras figuras y que lo llaman arteterapia.
La realidad es que, efectivamente, colorear puede ser muy relajante además de sano, así como dibujar en nuestra casa o coger un pedazo de barro y moldearlo.
Pero no es una terapia.
Una terapia necesita de un/a profesional que acompañe el proceso, que nos haga las preguntas necesarias para que podamos ahondar en nuestras dudas o reflexiones y que nos acompañe en esos momentos -a veces difíciles- de cambio, sosteniéndonos y apoyándonos.
- En arteterapia es el usuario/usuaria el que elige los materiales y decide que va a crear
En los procesos de arteterapia, normalmente hay un estructura preliminar que consiste en tres espacios:
- El primero, la llegada del usuario y un espacio de charla con la terapeuta
- El segundo, un espacio de creación en el que el usuario tendrá a su disposición una amplia gama de materiales para poder explorar
- El tercero, para acabar el proceso, es un espacio en el que la persona observa la obra creada junto al terapeuta y comparte los pensamientos o emociones que le ha generado la sesión.
Dicho esto, a veces las sesiones cambian, a veces no tenemos ganas de crear, a veces solo se crea y a veces solo se habla. Los arteterapeutas se adaptan a las necesidades del paciente y como decía Yalom generan una terapia adaptada a cada persona.
- La arteterapia se práctica en múltiples espacios, de manera individual y grupal
En la actualidad, la arteterapia es una terapia reconocida de manera oficial en diversos países, siendo Estados Unidos e Inglaterra los principales promotores de la profesión e incluyéndola dentro de sus servicios de salud públicos (caso de Inglaterra).
Dicho esto, en España hay cada vez más centros que la promueven. Actualmente está integrada en hospitales de referencia como el Hospital Sant Pau o el Hospital Clínic de Barcelona, y también en residencias para la tercera edad, escuelas públicas, centros para el cuidado de personas con diversidad funcional o cognitiva, entre otros. En la escuela en donde soy docente, Metáfora, hace ya más de 20 años que colaboramos con múltiples centros en donde realizamos convenios para que nuestro alumnado realice las prácticas.
Además, cada vez hay más profesionales con consulta privada que ofrecen arteterapia grupal e individual, presencial u online.
Más información:
Código ético del arteterapeuta
© Blanca Romañá / Artículo publicado en el blog de Metáfora, escuela internacional de Arteterapia 2021
Si quieres una sesión de asesoramiento gratuita, puedes escribirme a: info@yomecuidoconarte.com, estaré encantada de planificar un encuentro contigo.